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Trucos y consejos para viajar con alimentos y bebidas

Si deseas llevar tus sabores contigo y compartir en tu mesa algunas delicias que probaste durante el viaje, estas recomendaciones serán de mucha utilidad.

Botellas de licores y aceites, chocolates, café, quesos, enlatados, entre tantas delicias son más comunes de lo que parece en el equipaje. Pero viajar con alimentos tiene sus trucos, advertencias y riesgos.

LAS REGLAS CAMBIAN DE UN PAÍS A OTRO, ¡INFÓRMATE! Cada país tiene leyes sanitarias sobre los alimentos que permiten ingresar dentro de sus fronteras. Por ejemplo, Estados Unidos no permite quesos frescos y sin pasteurizar, ni carnes crudas o curadas como el caso del jamón ibérico. Nueva Zelanda, Chile y Perú son estrictos porque el aislamiento geográfico los ha protegido de virus y enfermedades, pero esa misma condición los hace más vulnerables.  Sólo por citar algunos casos.

Pregunta e infórmate al respecto en la aerolínea o en los organismos oficiales de cada país. Evita un mal rato.

A TU RIESGO. SI TE DICEN QUE NO, ES NO.  Ten presente que el funcionario de aduanas, en su país de origen o en el de destino, tiene la potestad de retirar algún producto de su equipaje si lo considera inapropiado. En ese caso, actúa con aplomo, pregunta los motivos si lo consideras necesario, pero no generes una situación incómoda o que pueda acarrear algún problema innecesario.

EN EL EQUIPAJE DE MANO O EN TU CARTERA.  Solo pueden ir alimentos sellados, sin abrir y que tengan registro sanitario. Y en el caso de los líquidos, que no superen los 100 ml (3,4 oz).  Básicamente, pueden viajar en tales circunstancias golosinas (siempre y cuando estén cerradas) como chocolates, chicle, galletas, barras energéticas, frutos secos, entre otros. También entran en este grupo comida para bebés que según el caso puedes estar abierta.

OLVÍDATE DE ALIMENTOS SIN REGISTRO SANITARIO. Todos los alimentos y bebidas que vayan en tu equipaje, tienen que tener registro sanitario, estar sellados y bien protegidos. Ni quesos sin pasteurizar, ni salsas o preparaciones caseras, vegetales, frutas, carnes, huevos, entre otros.

LO FRÁGIL BIEN ENVUELTO Y EN EL CENTRO DE LA MALETA. En el caso de botellas de licores, aceites o vinagres conviene envolverlas con papel de burbujas. Si no tienes a la mano este tipo de envoltorio, echa mano de ropa gruesa. Los zapatos pueden ser de gran ayuda para transportar frascos pequeños.  Todos los envases si contienen líquido, por muy bien sellados que estén, envuélvelos en bolsas por si se parten o abren. Lo más frágil al centro de la maleta porque las propia ropa y zapatos ayudará a protegerlos.

¿VIDRIO O METAL? Si puedes comprar un producto enlatado, en vez de botella, prefiere el primero. Ese caso es muy común con los aceites de olivas, mieles, mermeladas, jarabes, frutas en almíbar, por ejemplo.

COME ANTES DEL VIAJE O DESPUÉS QUE PASES LOS CONTROLES. Compra bebidas, frutas o alimentos frescos y procesados, después que hiciste el check in y pasaste los controles de equipaje del aeropuerto.

SIN ABUSAR, SE COMEDIDO. Los alimentos y las bebidas son en realidad una especie de souvenirs, pero no tienen que ser la mayor parte de su equipaje. En el caso de las botellas, por ejemplo, la mayoría de las líneas aéreas no permite más de 4 por maleta, pero lo recomendable es informarse en su web o por teléfono.

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